Canciones del rock que pudieron ser titulares de la nota roja

Daniel Hernández / @danherc

No sólo los corridos cuentan historias de personajes que aparecen en las páginas de nota roja, nuestra sección favorita en El Divergente, también los rockeros pudieron tener “la de ocho”, aquí les dejamos algunos ejemplos.

Si algo llama la atención en las páginas policiacas sin duda son los asesinos seriales y en la música tenemos dos grandes clásicos: Juan el descuartizador y Delfino, la primera del mal llamado rock urbano y la otra de ska.

“Juan el descuartizador” fue compuesta por Luis “El Haragán” Álvarez, es la primera de las 10 canciones del disco “Valedores Juveniles”, lanzado en el prehistórico 1990.

Su autor narró en entrevistas que se inspiró en la portada de un periódico especializado en nota roja, probablemente el mítico Alarma.

La nota señalaba que en la zona del Toreo en Naucalpan, Estado de México había un violador y un descuartizador que atacaba debajo de los puentes del Periférico.

Delfino, el asesino

¡Extra!, ¡extra!, la policía no encuentra rastro alguno, y siguen apareciendo cadáveres por la ciudad.

 El temible asesino fue identificado como Delfino y sus crímenes los narró Luis “Wiwi” Guzmán en el disco Morbo´s Club de la Sekta Core, en el que se recogen varias historias que pudieron ser escritas por Joel Arcega, uno de los reporteros más experimentados en la nota roja poblana y una de nuestras plumas en El Divergente  

La narración es la de un asesino en serie identificado como Delfino, quien no tiene un modus operandi especifico, simplemente mata por placer a quien se le pare enfrente, incluida su madre, por lo que sembró el terror en la ciudad, aunque se escucha espeluznante tiene buen ritmo para el slam.

El crimen pasional  

Algo común en el periodismo policiaco son las notas respecto a imputaciones falsas sobre un crimen, en la música una canción que representa está situación es Don Goyo.

En México la conocemos por la interpretación de Cuca en el disco La invasión de los blátidos lanzado en 1991, pero que es una composición de la colombiana Graciela Arango de Tobón a la que llamó: “Ese muerto no lo cargo yo” y popularizada a ritmo de cumbia por Gustavo Quintero “El Loco”.

En la canción se cuenta el asesinato de Don Goyo a quien habrían matado por celos y en el crimen podría estar involucrada su esposa quien ni siquiera llegó al velorio, pero se lo quieren hacer pagar a cantante.  

2 de octubre no se olvida

Un hecho que según la historia oficial no fue abordado de forma adecuada en los medios de comunicación de la época es: la matanza de estudiantes en la plaza de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968, este hecho inspiró David Lerma “El Guadaña” de la banda Bostik a crear una canción.

El amor lo volvió teporocho

El 19 de noviembre de 1984 a las 5:45 de la mañana se registró una explosión de gas LP en un ducto de PEMEX en la que murieron 503 personas, cientos de heridos y la destrucción en un área de un kilómetro en la población de San Juan Ixhuatepec, Estado de México, conocido como San Juanico.

Esta tragedia inspiró a Serafín Espinal (fallecido en enero de 2017) del grupo Sam Sam a crear la canción en la que narra la historia de Pancho, quien a la hora de la explosión llegó a su casa y encontró a su esposa siéndole infiel y esta lo corre apuntándole con un arma de fuego.

La decepción amorosa convierte a Pancho en un alcohólico que termina deambulando por el barrio cantando canciones de amor. 

Sobre la explosión Alejandro Lora escribió la canción San Juanico la cual fue incluida en el álbum simplemente en 1985.

Alarma! (sic)

Muchos de los crímenes que se cometieron en México durante los años 60, 70, y parte de los 80, se conocieron a través de la revista Alarma! que se caracterizó por lo explicitó de sus imágenes, la crudeza de los encabezados, el sensacionalismo con el que informaba y el uso del lenguaje.

Tal era su popularidad que, inspiró al grupo Botellita de Jerez para componer la canción Alarmala de tos, en la que narra de forma grotesca, como lo harían los reporteros de la famosa revista, la historia de Lola una mujer que sufría de violencia familiar, que fue agredida por su propia familia y cuando pidió el apoyo a un policía, el uniformado: Siguióla, violóla y matóla, con una pistola.

Esta canción fue interpretada por Café Tacuba en su tercer disco denominado Avalancha de éxitos que se dio a conocer en noviembre de 1996.  

El encabezado pudo ser: Matan a “La Rana” en (agrega el barrio más bravo de tu ciudad)

La Sekta Core nos cuenta el asesinato de un joven apodado “La Rana” que era conocido por rifado para el tiro y traía asolada a toda la banda, hasta que un día se organizan y apuñaladas lo desviven.

Después de la muerte de “La Rana” en el barrio los vecinos reportaron la presencia de una sombra rara que anda de busca de venganza: es el fantasma de “La Rana”.

Esta es una de las canciones predilectas para el slam, aunque si quieres entender lo que dice tendrás que ponerla con subtítulos, pues la velocidad a la que canta Luis “Wiwi” Guzmán es mortal.

Abaten a menor en asalto

Esta lista la cerraremos con otro clásico: Él no lo mató, en términos periodísticos pudo llamarse: Policía abate a menor asaltante.

También es una composición de Luis “El Haragán” ´Álvarez que narra la historia de un amigo que impulsado por un deseo de pertenecer a la banda comete un asalto que es frustrado por un policía que le dispara y lo mata.

La canción se llama “Él no lo mató” pues el autor considera que el policía no fue el responsable de la muerte del menor fueron las circunstancias en las que vivía y que los llevaron a participar en el robo.

Estas son algunas de las canciones que más nos gustan, tenemos una lista con más rolas, incluidos otros géneros, que puedes escuchar en Spotify https://bit.ly/3ykJOTK y si tienes alguna que podamos agregar puedes dejarnos tu recomendación en cometarios.