Pasará más de 30 años en la cárcel, asesino que tenía aterrorizada a la población de Santa Clara Ocoyucan

Más de 30 años de prisión pasará un sujeto que a balazos y cuchilladas mató a su vecino, además de que tenía amenazados a habitantes del municipio de Santa Clara Ocoyucan, incluso hubo quienes tuvieron que mudarse a otro lado. Ya podrá estar tranquila la gente, y la familia agradece que se hizo justicia.

Los abogados del ahora occiso, Raymundo Emilio Vargas y Mariana Acosta Ortiz, indicaron que el acusado de homicidio calificado es Héctor Celestino Xelhua, de 55 años de edad, quien el 3 de noviembre del año 2021, durante los festejos de la temporada de “Muertos”, agredió a quien fuera su vecino, el señor Marcos Abraham Varela, de 68 años.

Ese día, detallaron los defensores, el hoy sentenciado disparó en 26 ocasiones contra el sexagenario, y una vez que este cayó al piso, lo remató a puñaladas en cuatro ocasiones, sumando un total de 30 heridas.

El agresor escapó y aunque trató de esconderse, finalmente agentes ministeriales lo ubicaron y detuvieron el 21 de febrero de 2022, cuando paseaba en el metro en la Ciudad de México. De ahí se lo trajeron a Puebla ante la autoridad que lo requería.

Mediante la exposición de diversas pruebas por parte de la agente del Ministerio Público Vianney Sinnai Vicente Güevara, adscrita a la Coordinación Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos, el 31 de octubre de 2024, la juez del Tribunal de Enjuiciamiento, Lizeth del Carmen Trueba, halló culpable al asegurado.

En una larga audiencia anoche, finalmente la juez dictó a Héctor Celestino una sentencia condenatoria de 31 años y tres meses de prisión.

Por su parte, familiares de la víctima consideraron que en esta ocasión es de reconocer el trabajo tanto de la juez como de la Ministerio Público, ya que se apegaron a la Ley, aunada a la labor de los asesores legales.

Ante esta condena, la comunidad de Francisco Sarabia en el municipio de Santa Clara Ocoyucan, podrá estar más tranquila, refiere la doliente, pues el detenido y sus familiares han obligado a varias personas a cambiar de residencia. “Al fin se hizo justicia porque estas personas estaban acostumbradas a hacer de las suyas, a mucha gente la sacaron del pueblo pero esta vez al fin se pudo hacer justicia. La tranquilidad no solo llegó a mi familia sino también a la comunidad”, puntualizó la familiar.