Ya pasaron poco más de tres años y Lilian, una presunta inocente sigue internada en un penal poblano, por un delito que no cometió y en la tierra que nunca había conocido. La acusan de secuestro, sin embargo, su familia ha tratado de presentar diversas pruebas que en todo momento les han venido rechazando. Una de ellas, son videos en los que claramente se ve al personal de la Fiscalía poblana llegando al Estado de México para ejecutar su aprehensión.
La mañana del 23 de febrero de 2021, un grupo de personas con armas largas, de manera violenta ingresó a la vivienda de Lilian, actualmente de 60 años de edad, y tras preguntar por Marcelo, ella les contestó que ahí no vivía y entonces alguien ordenó “¿pues llévense a esta pinche vieja…? Y desde ahí se la llevaron a Puebla.
Más adelante se supo que fueron agentes ministeriales asignados a la Fiscalía Especializada en la Investigación de Secuestro y Extorsión en Puebla, y que habían acudido por un varón acusado de secuestro, pero al no encontrarlo se llevaron a Lilian como “chivo expiatorio”, quien a la fecha esta presa en el penal de Ciudad Serdán.
Familiares directos de Lilian, desde un principio ha expuesto una serie de irregularidades desde la incursión violenta de los ministeriales, que no mostraron orden de aprehensión, ingresaron a otro estado sin dar parte a sus homólogos, el montaje de una captura en un sitio distinto, pues hasta México llevaron un automóvil de lujo en el que supuestamente la versión oficial que se difundió fue que con ese vehículo la mujer estaría cobrando lo del rescate por la víctima secuestrada.

La detención irregular fue alrededor de las 8 de la mañana, y al momento de imputarle el delito, oficialmente se dijo que había sido por la noche de ese mismo 23 de febrero de 2021, pero en territorio poblano, lugar que Lilian nunca había pisado.
A pesar de tener pruebas, incluso con videos que se captaron de cámaras privadas y públicas, las autoridades judiciales no les han admitido nada y se han encontrado trabas a lo largo del proceso penal.
* Ilegal la detención de Lilian
Lilian García López, una mujer que llevaba más de 5 años laborando para una reconocida agencia de autos en el Estado de México, se encontraba aquel 23 de febrero de 2021, en su casa, lista para salir a su trabajo, cuando de pronto llegaron unos 15 hombres armados a bordo de ocho vehículos entre camionetas doble cabina, una vagoneta y un automóvil de la marca Mercedes Benz de color negro; y tumbando puertas y rompiendo candados y chapas ingresaron al domicilio de la mujer en la colonia Bosques del Valle, del municipio de Coacalco en el Estado de México.
A Lilian la obligaron a desnudarse frente a ellos y ponerse una ropa distinta, cuando se marchan se robaron objetos de valor; en su salida y retorno a Puebla, se observa en cámaras del C-5, como se van en varios vehículos entre ellos el Mercedes negro, mismo que según la Fiscalía General de Puebla, uso para el cobro de rescate bajo el puente de la colonia Francisco Javier Clavijero, en Puebla. Según la dependencia, esa detención en flagrancia se realizó a las 20 horas del 23 de febrero. Pero de acuerdo a las videograbaciones del C5 y de vecinos de Lilian, fue ese mismo día cuando la detuvieron pero en México, llevando incluso hasta allá el mismo Mercedes captado en las cámaras de video.

Los familiares de Lilian pasaron todo el día buscándola, pues en el Registro Nacional de Detenciones (RND) no aparecía su nombre, por Locatel no sabían nada, por lo que tuvieron que acudir a la Fiscalía General de la República (FGR) donde denunciaron, a las 17 horas, su desaparición forzada.
Fue hasta las 23 horas de ese día, cuando finalmente en el RND se subió la ficha de que había sido detenida, por increíble que parezca, a las 20 horas, en Clavijero, cobrando el supuesto rescate arriba del Mercedes negro, en complicidad con dos hombres más.
Cristina, una de las hermanas de Lilian, señala que todo fue un montaje para inculparla injustamente, y lamenta que para ello fue objeto de tortura al grado de tumbarle la mayoría de sus dientes, también la torturaron psicológicamente y le negaron los medicamentos que debe consumir por prescripción médica.
A Lilian también le fue negado el derecho de tener contacto o comunicación con su defensor o sus familiares; fue hasta cuatro días después, cuando la presentaron a audiencia para su vinculación a proceso acusada del delito de secuestro, donde pudo ver a sus hermanas y contarles la historia que le estaban inventando.
Los abogados de Lilian aseguran que la Fiscalía – actualmente a través de la Ministerio Público Fátima Josefa Cuj Hernández – sostiene como prueba en su contra que existe una llamada del teléfono de la mujer a la madre del supuesto secuestrado, además de que aseveran que Lilian fue detenida en flagrancia, no obstante, no existen pruebas como la sábana de conversación telefónica, fotos o videos antes o después de su captura.
En cambio sí hay fotografías, videos y seis testigos presenciales cuando Lilian fue privada de la libertad en el Estado de México, incluso aparece el Mercedes Benz negro que supuestamente ella empleó para delinquir. Pruebas que en su momento no quiso admitir el juez de la causa, pese a que ya se les realizaron pruebas periciales y se confirmó que son reales.
Durante este largo proceso judicial, en el que se han presentado impugnaciones y buscado amparos federales, aún se está a la espera de llegar a Sentencia.
Dentro de este mismo proceso penal, se encuentran otras seis personas detenidas, con las cuales nunca antes había tenido un acercamiento Lilian. Entre ellas está uno de nombre Juan, de 46 años, quien recientemente logró modificar sus medidas cautelares de prisión preventiva de la cárcel a domiciliaria, situación que debería ocurrir también con Lilian, una porque su salud merma cada día más y otra por que lleva 3 años y cinco meses, sin que se llegue a sentencia.
Cristina solo pide a las autoridades ministeriales y judiciales poblanas que se investigue a fondo y no se cometa una injusticia, anteponiendo la presunción de inocencia. Cabe resaltar que la detención de Lilian se llevó a cabo por personal desde ese entonces a cargo del fiscal antisecuestro Juan Francisco Vera Ayala, quien fue ventilado cuando ocupaba el mismo puesto pero en Tabasco, a través de un documental difundido en el año 2021 por Netflix titulado “Duda Razonable”, en el que cuatro hombres inocentes, a través de un montaje, se les acusó de secuestro. Tras una larga lucha legal, en la serie de Roberto Hernández se logra destapar la verdad detrás del deficiente sistema judicial mexicano, y los acusados hoy están libres.
