En un claro desafío a las autoridades poblanas, un grupo criminal dejó un carro con restos humanos al que incendiaron, junto también dejaron una hielera con más partes humanas y un narco mensaje, firmado por el Grupo de Operaciones Especiales Mencho (GOEM), un brazo armado del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), afuera del Complejo Metropolitano de Seguridad Pública, en el municipio de Cuautlancingo, la madrugada de este lunes.
Aunque aún ninguna autoridad de manera oficial lo confirma, trasciende que los restos de la hielera, sobre todo una cabeza, fue pieza clave para determinar la identidad de la víctima, que se trataría de un joven empresario levantado un día antes, es decir la madrugada del domingo, afuera del bar “Mochomos” en la exclusiva zona de Angelópolis, identificado como César, de 24 años de edad.
Los restos dentro del carro quedaron calcinados, por lo que durará meses para poder obtener los resultados de pruebas antro forenses que arrojen un resultado exacto de la identidad de la víctima.
Pero volviendo al principio, el acto de esta madrugada significa que no existe temor de las autoridades, pero más allá, también se refleja que alguien más hace su trabajo, es decir combatir y limpiar de delincuentes el Estado.
Prueba de ello es que de los múltiples y escabrosos casos que se han registrado en los últimos meses, como los siete cuerpos mutilados y abandonados dentro de un automóvil sobre el Periférico Ecológico y La Guadalupana en abril pasado; el ejecutado dentro del casino Big Bola en Angelópolis, identificado como “El Jaguar”, los levantados en Xonacatepec, como El Lobo, El Nacato y otros más; todos presuntamente se dedicaban a actividades delictivas desde el narcomenudeo, la extorsión, el robo de transporte con mercancía.
Es decir, son homicidios que deben ser investigados y castigados, pero todos han sido de delincuentes que aparentemente actuaban bajo impunidad o protección de los mismos cuerpos policiales. Finalmente hay que resaltar que será importante lo que las autoridades informen sobre este acontecimiento, en el C5, pues es pieza clave en cómo cierran las autoridades gubernamentales que ya se van y cómo van a encontrar “la casa”, los que llegan, pero sobre todo, cómo van a actuar.
